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| Cuidado no confundir el reflejo de la Luna en las ventanas con que haya luz en las casas. |
Curiosamente, la gente que ha entrado sin querer en una calle tomada, habla de ahogo, de ansiedad, dolor craneal súbito, sangrado, y de una luz creciente que va inundando la calle hasta cegarte. PARADOJAS LUMINOSAS: de plena oscuridad a espacio radiante.
OLOR: Una calle tomada huele a ELECTRICIDAD. No me refiero a tipo tormenta eléctrica sino a cable quemado. Como el aroma del Parque de Atracciones, el scalectrix, o los propios coches de choque. Ese olorcillo de goma y electricidad. Identificable, pero indefinible. Pues así huelen Ellos y sus calles, extraña halitosis enfermiza.
Desgraciadamente, cuando uno aprecia con fuerza este aroma es porque ya está inserto del todo en una calle tomada y la posibilidad de una vuelta atrás es casi nula. Por eso hay que tener el olfato bien alerta para que al menor indicio podamos salir pitando.


